Mass movement processes in the Sierra Norte de Puebla, october 1999: Cause and effects | Los procesos de remoción en masa en la Sierra Norte de Puebla, octubre de 1999: Causa y efectos
2018
Lugo-Hubp, José | Zamorano-Orozco, José Juan | Lucia Capra, Lucia Capra | Inbar, Moshe | Alcántara-Ayala, Irasema
Inglés. A mountainous zone of approximately 5,000 km2 was affected during October 1999 by thousands of mass movement processes mainly of rock falls, slides, flows, and combined types. These processes involved earth volumes from few to hundreds of thousands cubic meters and the formation of landslides scars with longitudes ranging from 10 to 100 m, and in quite a few cases of hundreds of meters. The mass movements were triggered by a four day long rainfall event, equaling 50–60% of the total annual rainfall in some localities. As a first approximation to the understanding of these hazards, the involved relief was classified in morphological units of three orders associated to six geologic units which encompass several Paleozoic to Quaternary formations. The phenomenon affected especially the upper slopes of the Sierra Madre Oriental, mainly the Triassic–Jurassic sedimentary rocks and the upper layer of volcanic rocks and weathered materials. Different landforms and processes were produced by this event, among them a new lake formed, which remains after five years; more than three meters of alluvium were accumulated in many mountain rivers; new gullies formed and others were sourced more than 20 m. The human influence was significant given the fact that many of these slope movements occurred on deforested hillslopes and roads (with averages of even two processes per km). A map of head of gullies frequency was developed. The total measured number of head of gullies was about 19,000 for an area of 4,000 km2. Mean values are in the order of 5 head gullies heads per km2, with a maximum of 13 stream heads per km2. This indicates a strong relationship between mass movement processes and headward erosion in Holocen times.
Mostrar más [+] Menos [-]Español; castellano. Una zona montañosa de la Sierra Madre Oriental, de aproximadamente 5,000 km2, fue afectada en el transcurso de dos días en octubre de 1999 por unos miles de procesos gravitacionales de caída, deslizamiento, flujo y combinación de éstos, con volúmenes de unos metros cúbicos a cientos de miles de m3 que dejaron cicatrices del orden de 10 a 100 m de longitud, en pocos casos de centenas de metros. El detonador fue una lluvia de cuatro días, que representó en algunas localidades el 50–60% del total anual. Como parte inicial del estudio se clasificó el relieve en unidades morfológicas de tres órdenes de dimensión, donde las mayores corresponden a porciones de las provincias fisiográficas Sierra Madre Oriental, Eje Neovolcánico y Planicie Costera del Golfo de México. La primera de éstas fue la más afectada (la ladera superior, a más de 900 metros sobre el nivel del mar) y creció a costa de la segunda por erosión remontante, mientras que en la tercera se produjo el mayor escurrimiento fluvial e inundaciones. Con el relieve se asocian seis unidades geológicas principales que agrupan varias formaciones con edades del Paleozoico al Cuaternario. El fenómeno se produjo especialmente en rocas sedimentarias triásicas y jurásicas, y en la capa superior de suelos volcánicos y materiales intemperizados. En el relieve ocurrieron cambios, como la formación de un lago a causa de un deslizamiento, el afloramiento de una caverna un año después, el cambio en el régimen de los principales ríos montañosos al desplazarse el cauce hacia la ribera opuesta y aumentar el grosor del aluvión incluso en más de 3 metros, el surgimiento de nuevos barrancos y el crecimiento de otros laderas arriba incluso en más de 20 m. La influencia del hombre es también notable, ya que muchos fenómenos de remoción en masa se presentaron en laderas deforestadas y en carreteras (con promedio de incluso 2 procesos por km). Se elaboró un mapa de frecuencia de cabeceras fluviales para una superficie de 4,000 km2, donde se contabilizaron 19,000 de ellas, con un valor medio de 5 cabeceras por km2 y un máximo de 13 por km2, siendo esto un reflejo de la relación entre procesos de erosión remontante y procesos gravitacionales en el Holoceno.
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Este registro bibliográfico ha sido proporcionado por Universidad Nacional Autónoma de México